Renglones torcidos
Tu nombre es una herida que supura en mi memoria,
tu risa es una bomba que no sé desactivar,
hablar de amor contigo es encerrarse en una noria,
querernos es subir a un tren que nunca va a arrancar.

Tenías el cordón yo solo era la peonza,
así entendí que nadie sale intacto del amor.
Cansado de que no pusieras nombre a nuestra historia
me fui a ninguna parte a terminar esta canción.

Y hoy ya no escribo la vida en renglones torcidos,
prefiero quedarme conmigo,
prefiero un punto y aparte
a que vuelvan a darme puntos suspensivos.
Mejor olvidarse del ruido,
cada uno en su propio camino
habrá que apuntar en la agenda
los sueños pendientes que nunca cumplimos.

Amor es solo un juego donde solamente acierta
quien abre el corazón para que dos puedan entrar.
No hay nada más terrible que una puerta entreabierta
que nunca abre del todo ni se atreve a cerrar.

Me fui porque quererte era un deporte peligroso,
se parecía demasiado a la soledad.
No sé si acerté pero sí sé que poco a poco
mi vida empieza a parecerse a la felicidad.

Y hoy ya no escribo la vida en renglones torcidos,
prefiero quedarme conmigo,
prefiero un punto y aparte
a que vuelvan a darme puntos suspensivos.
Mejor olvidarse del ruido,
cada uno en su propio camino
habrá que apuntar en la agenda los sueños pendientes.

Me fui porque el amor era un manual sin instrucciones
y tú y yo dos piezas imposibles de encajar.
Me fui a refugiarme entre mi pena y mis canciones,
me fui porque en tu cama no podíamos soñar.

Y ya no escribo, y ya no escribo.

Ya no escribo la vida en renglones torcidos,
prefiero quedarme conmigo,
prefiero un punto y aparte
a que vuelvan a darme puntos suspensivos.
Mejor olvidarse del ruido,
cada uno en su propio camino
habrá que apuntar en la agenda los sueños pendientes
que nunca cumplimos.
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